Sánchez, no pierdas el norte

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

ALBERTO LÓPEZ

24 ene 2023 . Actualizado a las 09:23 h.

Son demasiadas afrentas. Algunas nacen de las obligadas y excesivas concesiones a los socios del PNV, Bildu y ERC que Sánchez necesita para seguir en la Moncloa. El dinero que haga falta para tenerlos contentos y votando a favor del Gobierno de coalición. Así las cosas es muy necesario que el norte sume y que Galicia, Asturias y Castilla y León sean claros en la cumbre de este viernes en Santiago para que el presidente socialista tenga que mirar sí o sí al norte. No le quedará otra. Solo se pedirán iniciativas justas y respaldos necesarios que ya se han concedido por triplicado a otras autonomías de España.

 No hay color político detrás de estas propuestas. Dos presidentes son del PP, pero el tercero es socialista. Únicamente defienden a sus ciudadanos. Sin economía no hay dinero y sin dinero no hay futuro. La clave de bóveda que sostiene ese mañana es la imperiosa necesidad de activar de verdad el corredor de mercancías ferroviarias atlántico. Sin esa red estamos fuera de juego. Seríamos un territorio europeo en decadencia. Nadie tiene derecho a condenar de esa manera a un porcentaje de su territorio. No nos olvidemos que el norte es también una de los puentes con Portugal. No hablamos de asuntos menores, con los que resulte fácil ponerse de perfil, una de las especialidades del presidente Sánchez.

Los datos sonrojan. Son bochornosos. Desde el 2018 está nombrado el comisionado especial para el corredor mediterráneo, que va lanzado. En el norte seguimos esperando por ese nombramiento. No es de recibo. Las comunidades tuvieron que moverse para no quedar fuera de los planes de Bruselas en sus políticas de transporte, donde ni siquiera figuraban. Ahora sí están en los papeles, es un paso, pero muy lejos todavía de figurar en los números, que son los que dan paso siempre a las realidades. Para ser competitivos, Galicia, Asturias y Castilla y León necesitan ese trazado ferroviario atlántico de mercancías para que los puertos y las plataformas logísticas tengan salida para sus negocios o, de lo contrario, se ahogarán poco a poco sin ese oxígeno inversor.