Al ver el escupitajo sentí un profundo asco

Cartas al director
Cartas al director CARTAS AL DIRECTOR

OPINIÓN

ALBERTO LOPEZ

23 ene 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Escupió en la calle

En menos de tres minutos vi a un hombre escupir en la calle, a otro tirando las pieles de las castañas asadas y a uno más arrojando una colilla de un pitillo al suelo y restregándola con el pie. Aluciné de asco. Con sus gestos dejaron su rastro de la falta de respeto hacia los demás y hacia ellos mismos, y de la desidia hacia enseñanzas que ya deberían de tener interiorizadas porque todos ellos eran mayores de 50 años. Marisa García. A Coruña.

 

Día Escolar de la No Violencia 

El 30 de enero se conmemora en todos los centros educativos del mundo (al menos, del hemisferio norte) el Día Escolar de la No Violencia y la Paz. Entre cánticos y pancartas de buenos deseos, los festejos y actividades escolares se desarrollan con total normalidad. Pero cada vez somos más los que atendemos atónitos ante la falta de criterio con la que se maneja una fecha que es la más importante de todo el curso, al menos en la opinión de esta humilde profesora. La historia del Día Escolar de la No Violencia no la conocen, me atrevo a decir, el 90 % de los docentes españoles. En cualquier caso, pertenece a los educandos, a los que no les podemos sacar su derecho a manifestarse pacíficamente en contra de la violencia que nuestra generación les ha dejado. Ya existe otro Día de la Paz, el 21 de septiembre. Pero el día 30 de enero les pertenece a aquellos que son la semilla, que son la esperanza de un cambio de mentalidad y que son nuestro aliento ante la brutalidad de una sociedad cada día más competitiva, individualista, intolerante y violenta. Dejemos ya nuestro «adultocentrismo» en cuestiones como esta. La conmemoración se la debemos al poeta, pedagogo, filósofo y pacifista Llorenç Vidal. Un día para todo el planeta, respaldado por la ONU, y del que no se habla en periódicos de tirada nacional. Elvira Fernández.