¿Llegará a las tecnológicas gallegas la ola de despidos en Amazon, Twitter y Meta?

Antonio del Corral CONSEJERO DELEGADO DE CINFO Y PRESIDENTE DEL CLÚSTER TIC GALICIA.

OPINIÓN

MABEL RODRÍGUEZ

20 nov 2022 . Actualizado a las 08:49 h.

Noviembre del 2022. Episodio 1. Comida entre directivos del sector de las TIC.

—Directivo A: «Hemos contratado 600 empleados netos en el 2022 y nos faltan aún 500 para cubrir los proyectos asociados a las ventas».

—Directivo B: «No tenemos tu tamaño, pero a nuestra proporción estamos igual. Al menos me faltan 250 empleos por cubrir».

Noviembre de 2022. Episodio 2

Twitter despide a 3.500 empleados y otros 4.000 deciden irse, Meta reduce en 11.000 personas su plantilla (el 10 % de la fuerza de trabajo) y Amazon, en 10.000 (menos del 1 %). Famosas startups y unicornios (las valoradas en más de mil millones de euros) también han rebajado, entre todas, miles de empleos en Europa y USA desde el verano del 2022.

¿Son compatibles ambos hechos? Por supuesto que sí. Un análisis simplista sobre «las tecnológicas» puede meter muchas cosas en el mismo saco, pero ya sabemos que los reduccionismos son malos consejeros.

En primer lugar, en las grandes startups la caída del empleo tiene que ver con los tipos de interés y la inflación. La fuente de financiación de estas empresas, que es el dinero del capital riesgo, no puede seguir el ritmo si los tipos de interés se elevan mucho para combatir la alta inflación. Los múltiplos previstos se vuelven imposibles y obligan a una caída de la inversión. ¿Y qué empleo se reduce? Cualquiera menos los más tecnológicos, que son los únicos que pueden resolver el entuerto. Esas empresas también tienen márketing, administración, auxiliares... Esos son los que más pagan el coste.

En segundo lugar aparecen los «monstruos» digitales, que ya cotizan en Bolsa. Su valoración en el mercado —enorme— se justifica por la diferencia de su crecimiento frente al de otros sectores más conservadores. Si suben los tipos, tienen que ofrecer más rentabilidad para sostener la valoración. Por ello, las que están en proyectos muy arriesgados, como Meta, o en modelos que aún no han demostrado rentabilidad, como Twitter, deben de recortar plantilla para mantener ratios creíbles. ¿Y Amazon? Ha reducido su fuerza laboral mínimamente si se compara con lo que ha creado en los últimos cinco años. Tiene ¡1,5 millones de empleados y contabilizaba 600.000 en el 2018! No parece un gran ajuste.

Y respecto a lo que nos resulta más próximo: las empresas del sector TIC y nuestras startups, más modestas, no están afectadas por este vaivén. La dinámica de la transformación digital de la economía, de todos los sectores, primario, secundario y terciario no ha hecho más que empezar, y el empleo TIC va a seguir creciendo con fuerza. Más crecería si más gente joven, chicos y chicas, se animaran a estudiar nuestras carreras o nuestros ciclos de formación profesional. Para muchos sectores afectados por los aumentos de costes, la eficiencia y la innovación en producto o servicio que aporta la inversión en TIC es la única salida. Esa dinámica y la de la competencia va a mantener la demanda de productos y servicios TIC por muchos años.

Todos los sectores comparten un entorno económico de base y ninguno es inmune a los problemas de fondo. Es clave estabilizar la economía para que sus agentes ganen confianza. Ataquemos las causas de la inflación, no las consecuencias, y todos nuestros mercados recuperarán un sano crecimiento, con las TIC, seguramente, por encima de la media.