Despidos tecnológicos: cuando las barbas de tu vecino veas cortar...

Juan Carlos Suárez DIRECTOR DE TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN DE NORTEMPO

OPINIÓN

Alejandro Martínez Vélez | EUROPAPRESS

17 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La pandemia, algo que parece ya tan lejano motivado por el ritmo al que vamos y vivimos, sigue teniendo sus efectos, y no precisamente residuales sino todo lo contrario. Esta vez impactando de lleno en un sector que parecía intocable y con crecimiento exponencial en los últimos años, el tecnológico.

Durante los meses de confinamiento decretados en todo el mundo, gran parte de la población se aficionó a las compras online, tanto de servicios y productos digitales como físicos, motivado por la mezcla de varios factores: necesidad, comodidad, precio, liquidez y, seguro que en muchos casos, aderezado con cierta dosis de aburrimiento y tiempo libre. Me gustaría conocer alguna estadística de cuántas de aquellas compras realmente fueron necesarias y prácticas y cuántas están en desuso o incluso en la basura.

En cualquier caso, de aquellos polvos estos lodos. Amazon acaba de anunciar el despido de 10.000 trabajadores, ya que las costumbres adquiridas durante ese tiempo excepcional no se mostraron tan duraderas como los analistas optimistas habían previsto, y ahora toca digerir los excesos, traducidos en un alto coste por sobreinversión, que están provocando una mala digestión con el despido anunciado y el desplome en bolsa.

Pero el caso de Amazon no es una excepción. Las grandes tecnológicas atraviesan una época convulsa y seguro que inesperada, porque hasta hace poco Meta, Google, Microsoft, la propia Amazon y muchas otras multinacionales del sector batallaban por el talento y hacían crecer sus plantillas de forma exponencial. Pero ahora tocan las duras y estas empresas están despidiendo o planeando reducir sus plantillas en Estados Unidos, y es previsible que esto continúe algún tiempo.

Pero no solo estos gigantes tech están con planes de ajuste, sino que el sector en sí se está adaptando a la nueva situación económica. Muchas otras compañías están haciendo lo mismo de forma silenciosa, sin generar tanto ruido mediático. Podemos pensar que esto pasa especialmente en Estados Unidos y que quizás aquí nos libremos, pero no será así, el efecto rebote existe y, generalmente, cuando algo pasa a nivel macro lo tendremos tocando a la puerta en España más pronto que tarde; y es algo que llegará en mal momento, ya que en el lago del panorama económico nacional no se vislumbra ningún cisne blanco.

La verdad es que no deja de sorprender que todas estas compañías hayan cometido el mismo error: sobredimensionamiento y sobreinversión en momentos de gran incertidumbre y en base a expectativas, que el tiempo se ha encargado de poner en su sitio.