¿Justicia fiscal?

Carlos del Pino Luque SOCIO EN PIN DEL PINO ABOGADOS Y ASESORES TRIBUTARIOS

OPINIÓN

Chema Moya | EFE

03 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Mientras volvía a Galicia desde Madrid en una alta velocidad que algún día —esperemos— se parecerá a la que desde hace 30 años conecta Madrid y Sevilla, recibí en mi correo electrónico la presentación elaborada por el Gobierno denominada «Medidas fiscales para la justicia social y la eficiencia económica», que fue utilizada para la rueda de prensa en la que, seamos francos, no solo se castiga a aquellos que más producen y que tienen lo que tienen, en la mayoría de los casos porque se lo han ganado previo peaje fiscal, sino que también se ríen de esa clase media trabajadora a la que dicen querer proteger con un sistema de justicia fiscal que garantice la cohesión social.

Permítanme antes de entrar en materia llamar su atención sobre dicho panfleto, ya que pone de relieve un absoluto desprecio a todos los que vivimos y trabajamos en este país. Utilizan términos desprovistos de sentido alguno (justicia social, justicia fiscal, etcétera) para dar rienda suelta a unas medidas que, como ellos mismos dicen, tienen como finalidad una política fiscal eficaz en la lucha contra la inflación. Se fija como eslogan que quien más tiene debe contribuir más, pero nada se dice sobre el destino de esa recaudación extra.

En mi humilde opinión, lo que se llama justicia social o fiscal realmente consiste en que aquellos que, con su esfuerzo, creatividad, renuncia a tiempo libre, etcétera, y que son más productivos, generan riqueza y puestos de trabajo, deben además verse, previa demonización, desposeídos de aquello que han conseguido para que sea entregado no a la clase trabajadora que se pretende proteger, sino a votantes desempleados. Y exactamente lo mismo cabe decir de esa clase media trabajadora que se cita y que, con rentas de trabajo superiores a 15.000 euros, ya está obligada a soportar un impuesto sobre la renta con idéntico destino.