Los inicios de la luz

OPINIÓN

cedida

28 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El fuego de las cavernas, trasladado a las viviendas, fue, durante siglos, la principal fuente de luz. Después hubo velas y lámparas de aceite. El gas se usó para alumbrarlas a mediados del siglo XIX. La luz eléctrica va a representar una revolución sin precedentes.

Primero fue necesaria la bombilla de Edison, cuyo filamento se ponía incandescente al paso de la corriente eléctrica, originando luz. Para que la corriente eléctrica llegase a las bombillas se necesitaban generadores de electricidad y una red de distribución. Al principio los generadores producían corriente eléctrica continua (circula en un solo sentido, como en las pilas) que no era posible transportar a grandes distancias. Con la corriente alterna, a comienzos del siglo XX, se hizo realidad el transporte de la electricidad a grandes distancias, gracias a la posibilidad de variar la tensión eléctrica mediante transformadores.

Después de la Primera Guerra Mundial se evidenció la importancia de la electricidad. Hacia 1930, en España, triunfó la luz eléctrica como principal sistema de iluminación de los hogares. En esas fechas, el recibo era de la luz. Más adelante, se incorporan los electrodomésticos y el recibo pasó a ser de la electricidad. Luego vinieron los especuladores consentidos y el precio de la electricidad se puso por las nubes. Y en eso estamos.