Una solución razonable, pero con sus luces y sus sombras

Margarita Novales PROFESORA TITULAR DE LA ESCUELA DE INGENIERÍA DE CAMINOS, CANALES Y PUERTOS DE LA UNIVERSIDADE DA CORUÑA

OPINIÓN

25 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Debido a la crisis económica y energética, el Gobierno de España ha implantado varias medidas en el ámbito del transporte, entre ellas una tarifa nula temporal en el transporte ferroviario de viajeros recurrentes en determinados trayectos. Su aplicación al Eje Atlántico ha dado lugar a ciertas disfunciones que se están tratando de resolver, y ha generado un debate sobre si esta medida debe ser permanente. 

En primer lugar, todas las personas deben tener garantizado su derecho a la movilidad. Por ello, la tarifa nula para los pasajeros con menos recursos puede ser una solución deseable, dado que mejora sus oportunidades para acceder a distintas actividades.

Por otra parte, la aplicación coyuntural (de septiembre a diciembre) de esta tarifa nula para paliar los efectos que la inflación y el coste de los combustibles está teniendo en las economías domésticas es una medida razonable.