¿Qué ocurre en tu cuerpo cuándo te tomas un pastel?

Cristina Tejera Pérez AL HILO

OPINIÓN

María Pedreda

23 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Los carbohidratos son, junto a grasas y proteínas, uno de los tres macronutrientes de nuestra alimentación. Su principal función es proporcionar energía. Existen diferentes tipos según su estructura química, desde los más simples, como la glucosa, a estructuras más complejas, como oligosacáridos, almidón o fibra dietética.

Cuando comemos, los nutrientes se degradan a moléculas más pequeñas, que ya puedan absorberse; pasan a la gran cocina del cuerpo, el hígado, y de ahí al resto del organismo. Los niveles de glucemia se mantienen estables gracias al equilibrio entre producción hepática de glucosa, absorción intestinal, captación por tejidos, absorción y excreción renal de glucosa. La insulina es la hormona reina de su regulación, pero también participan otras como incretinas, glucagón o cortisol. En personas sanas, los niveles post comidas pueden elevarse hasta 140 mg/dL, aunque suelen retornar a la normalidad tras dos horas.

Tener picos de glucosa tras las comidas puede relacionarse con un exceso de ingesta de hidratos de carbono, pero también puede significar una alteración en la secreción de la insulina. De hecho, estos incrementos pueden aparecer precozmente en el desarrollo de diabetes tipo 2.