Fanáticos, casi terraplanistas

César Rodríguez Pérez
César Rodríguez JUEGO DE TRONOS

OPINIÓN

Alejandro Garcia | EFE

19 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Parecía difícil superar el bochorno de la escena del incalificable youtuber que quiso comer gratis en Vigo. Pero esta misma semana hemos superado el umbral de sonrojo. Ocurrió el miércoles en Barcelona, durante los actos que rendían homenaje a las víctimas de los atentados islamistas del 17A ocurridos cinco años atrás en la capital catalana y en Cambrils. Aquellos en los que muchos encumbraron al mayor Trapero por una política de comunicación valiente, sin pensar en una gestión llena de sombras. Fue solo unos meses antes de que Puigdemont y su banda pusieran en jaque a la democracia y estafaran a los suyos con aquella opereta trumpista llamada procés, pero esa es otra historia.

El del miércoles un acto solemne, que exigía respeto. Lo reventaron un puñado de fanáticos independentistas enarbolando teorías de la conspiración, ajenos al dolor de las familias de los que sufrieron a manos de los terroristas integristas. Y fueron jaleados por Laura Borràs, expresidenta del Parlamento de Cataluña, procesada por corrupción. Un día más tarde la presidenta de Junts intentó recular, pero el daño ya estaba hecho.

Como la del youtuber Escalona, la bochornosa actuación de los radicales tuvo un curioso, por poco frecuente, impacto en redes: casi todo el mundo se puso de acuerdo en condenar lo ocurrido. Se desmarcaron los de siempre, los que huyen de la sensatez y los variados tipos de terraplanistas, con o sin subvención.