¿Anticipa la bolsa cómo irá la economía?

Manel Antelo Suárez PROFESOR DE ECONOMÍA DE LA USC

OPINIÓN

Eduardo Parra | EUROPAPRESS

16 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La bolsa europea, representada por el Stoxx 600, ha perdido más del 13 % en lo que va de año. Y muchas voces hablan de que esta caída augura una contracción económica. ¿Es cierto que la bolsa anticipa cómo irá la economía?

Las acciones y otros títulos que se negocian en la bolsa son papeles que dan derecho a percibir dinero de las empresas que los emiten. Así, cuando compro acciones de una empresa lo hago pensando que repartirá dividendos en el futuro. Cuanto más convencido esté de que dicha empresa irá bien, más acciones querré comprar, y como yo otros inversores con ese diagnóstico, lo cual aumenta el precio de las acciones. Por lo tanto, cuando los inversores prevén que los resultados de una empresa mejorarán en el futuro, el precio de sus acciones empieza a subir ahora. Lo contrario ocurre si prevén que empeorarán. El precio de las acciones sube o baja, pues, como respuesta descontada a resultados futuros, razón por la cual se utiliza la bolsa como predictor del comportamiento de la economía.

Esta asociación es, en general, cierta, si bien a veces los inversores obvian sus análisis prospectivos de las empresas. Para hacerse una noción de si las empresas irán bien o no en el futuro es preciso obtener información. Pero esto tiene un coste y el inversor, para esquivarlo, podría actuar viendo qué hacen sus vecinos. Como cuando un alumno, para evitar el coste de hacer los deberes, trata de copiar al que está al lado. O como cuando alguien visita una ciudad que no es la suya y no se ha informado previamente de dónde se come bien, por ejemplo. ¿Qué hace? Mira qué restaurante está lleno: si ve uno vacío, infiere que es malo, porque los residentes, que por lo tanto lo conocen no están; si ve uno lleno, deduce que debe ser bueno y entra.

De forma similar, en la bolsa pueden darse episodios en los que alguien empieza a vender títulos y otros, que no han hecho los deberes, viendo este comportamiento concluyen que si venden es porque deben de saber algo que ellos no saben. Por lo tanto, se ponen a vender. Y otros inversores que ven esto, también venden… haciendo que caiga el precio de las acciones, aunque en realidad las empresas en cuestión no vayan a tener pérdidas en el futuro. Igual que cuando en un rebaño una oveja, tal vez la más sensible, sale disparada al escuchar un ruido y provoca que las demás también lo hagan, aunque el ruido no era el de ningún lobo. Que un evento así se llame conducta gregaria o de rebaño no es casual y, en el asunto que nos ocupa, puede provocar lo que se llama pánico bursátil. Estos episodios, que pueden durar cortos períodos de tiempo, tienden a corregirse cuando los inversores, una vez que se detienen a estudiar los fundamentos de las empresas, se percatan de que han vendido acciones de empresas con buenas perspectivas y vuelven a comprar. Así, exceptuando estos episodios irracionales, la tendencia de la bolsa puede tomarse como un predictor aproximado de por dónde irá economía.