No son mascotas, y tampoco niños

Javier Rodellar PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL ESPAÑOLA DE PROTECCIÓN Y REHABILITACIÓN ANIMAL (ANERPA)

OPINIÓN

07 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde hace unos años estamos asistiendo a un fenómeno preocupante en torno a los animales que habitualmente nos acompañan a diario en nuestras vidas, mal llamados mascotas. El número de animales de compañía ha crecido enormemente hasta llegar a que, al menos, hay uno en casi el cincuenta por cien de los hogares españoles.

Las causas son diversas y variadas: intento de sustituir la paternidad/maternidad, el confinamiento por la pandemia, las modas, problemas afectivos, la soledad, etcétera.Pero hay una consecuencia de este aumento del número de animales que es muy preocupante: la atribución a nuestros compañeros de necesidades, cualidades y rasgos como si fueran seres humanos.

A diario vemos como hay personas que visten a su compañero como si fuera un niño, que le dan de comer lo mismo que comen ellos, otros que quieren convertir a animales carnívoros en veganos, etcétera. Y así podríamos seguir identificando comportamientos en los que se impone al animal una serie de comportamientos que van en contra de sus necesidades reales y que acaban generando graves problemas en ellos.