¿Por qué la Administración no contrata a los parados para combatir los fuegos y limpiar los montes?

Cartas al director
Cartas al director CARTAS AL DIRECTOR

OPINIÓN

Carlos Castro | EUROPAPRESS

22 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Arde el mundo

En estos tristes días de asolamiento podemos observar, igual que impotentes borregos aterrados, cómo arden nuestros montes y numerosas viviendas. Tomemos como ejemplo lo que está sucediendo en el pueblo y ayuntamiento de Quiroga, donde yo resido habitualmente. Primero he observado el gran movimiento de toda clase de profesionales del voluntariado de Protección civil y de la Cruz Roja, a los que les debemos de estar agradecidos por su gran labor de socorro y ayuda. Y en segundo lugar, la falta de recursos materiales y humanos para afrontar estos incendios. Ante este problema, se me vienen a la cabeza los más de tres millones de parados que existen en este país. Y es que podrían convertirse en profesionales que contribuyesen a favor de este dilema.

Por ello, yo propongo que se pongan todos estos servicios en manos del Estado y que den trabajo firme y duradero, a todas aquellas personas que están en la necesidad de tener la seguridad de una nómina fija, que les permita llevar una vida digna. De esta forma se tendrían más recursos para apagar los incendios y, lo que es más importante, a prevenirlos, limpiando los montes y haciendo cortafuegos muy extensos, dando oportunidad de promocionar el pastoreo para que nuestros montes se vayan convirtiendo, poco a poco, en verdes prados. Solo me queda agradecer a todos los voluntarios que han venido al ayuntamiento de Quiroga. Jose Gil. Quiroga.

España se engalana de tormento 

En el estío, cuando la canícula se ancla a España, la mayor parte de la población festeja a sus patronos y perpetúan la bárbara, ancestral y cruel costumbre, anacrónica desde hace siglos, de torturar e inmolar atrozmente a millares de animales, en especial novillos y toros, dejando nuestras abrasadas y resecas tierras conmocionadas al contemplarse engalanadas de ropajes color sangre.