La ayuda de 200 euros no es para la gente «normal»

Alberto Rocha Guisande ECONOMISTA Y ABOGADO. SOCIO DIRECTOR DE PROACTIVE & PROASA

OPINIÓN

A. Pérez Meca | EUROPAPRESS

05 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Según el real decreto ley por el que se aprueba esta línea de ayudas para personas físicas de bajo nivel de ingresos, consistente en un pago único de 200 euros, que habrá que solicitar a través de la sede electrónica de la Agencia Tributaria hasta el 30 de septiembre, su finalidad es ayudar a paliar el efecto perjudicial en los precios ocasionado por la crisis energética derivada de la invasión de Ucrania.

Lo cierto es que la inflación desbocada que tenemos afecta especialmente a las personas con rentas más bajas, no en vano los economistas solemos definirla como el impuesto de los pobres, por lo que está plenamente justificado que desde la política se busquen mecanismos para corregir esta situación.

Sin embargo, como casi siempre, la miga está en los detalles, en este caso en la letra pequeña de cómo se ha regulado la ayuda, siendo especialmente relevantes dos cuestiones, la primera referida a quiénes podrán ser beneficiarios y qué colectivos quedan excluidos; y la segunda, la forma en que se canaliza.