Ni callejero, ni pandillero

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

MARISCAL | EFE

22 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La lideresa madrileña, Díaz Ayuso, apostó por un PP «callejero y pandillero». Lo hizo cuando caminaba hacia la presidencia el partido en Madrid y la idea no le causó gran entusiasmo al líder nacional, Núñez Feijoo, que casi inmediatamente defendió los diferentes estilos que caben en la formación, aunque «no compitiendo con zascas y palabras gruesas».

Los comicios autonómicos en Andalucía coincidieron con un referendo sobre el futuro del partido y sobre si el electorado prefiere un gobierno en solitario o con ayuda del facherío. Y los resultados dicen que el desafío de la lideresa y las formas que trata de imponer en la política acaban de irse por el desagüe con la victoria inapelable de Moreno Bonilla. Porque lo que los andaluces votaron, al margen de censurar duramente a los socialistas y todo lo que allí hicieron, fue moderación, modales correctos y normalidad.

No es Moreno Bonilla un talibán. Forma parte de ese PP que cuida las formas, aunque el fondo sea el mismo. Pero mantiene un discurso que podría decirse casi amable. Porque entiende que las buenas maneras son imprescindibles, aunque las posturas sean las mismas que las que exhibía Pablo Casado.