Trabajadores de Gaza en Israel: cambian las reglas del juego

Valeria Ortiz ANALISTA POLÍTICA, ESPECIALIZADA EN RELACIONES EXTERIORES Y ESTUDIOS DE ORIENTE MEDIO

OPINIÓN

MOHAMMED SALEM | REUTERS

16 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

En octubre pasado tuvimos una pequeña muestra de la enorme fuerza civil que surgió bajo el Gobierno de Hamás en Gaza. Uno de los mejores ejemplos de cómo el dinero gana a la ideología. Los enjambres de personas que colapsaron las cámaras de comercio en la Franja solo querían una cosa: entrar y trabajar en Israel. Cientos de miles de habitantes de Gaza, bajo un gobierno hostil a su vecino, están pidiendo a un jefe israelí que les dé un trabajo para que puedan llevar dinero a casa y también para escapar de la realidad de Gaza e irse a otro lugar: al extranjero. Hay algunos antecedentes que es importante conocer.

Más de 2,1 millones de personas viven en Gaza. La tasa de desempleo es de alrededor del 65 %. Entre los graduados universitarios, el paro es aún mayor. El salario medio diario es de 43 séquel, alrededor de 11,49 euros (según la Oficina Central de Estadísticas de Palestina). Los salarios de los funcionarios del Gobierno son irregulares y, a menudo, reciben solo el 50 % de los emolumentos debido a dificultades de liquidez. Un funcionario puede encontrarse con 1.500 NIS (nuevo séquel israelí) a final del mes. Muchos graduados universitarios están dispuestos a trabajar por un sueldo de 10 NIS al día, pero no todos encuentran un trabajo por ese salario.

Para los trabajadores de Gaza, un permiso de empleo en Israel es lo mismo que ganar la lotería. El salario diario que puede ganar un trabajador sin cualificación en Israel es de alrededor de 500 NIS por día, y un profesional, como un yesero o soldador, puede llegar a 750 NIS por día. Este es el salario mensual de unos diez funcionarios gubernamentales de Gaza. Y eso significa mucho.