Erdogan boicotea a Finlandia y a Suecia

Yashmina Shawki
yashmina shawki CUARTO CRECIENTE

OPINIÓN

Xinhua vía Europa Press | EUROPAPRESS

29 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Pertenecen a la misma generación porque ambos nacieron en la primera mitad de la década de los cincuenta del siglo pasado. Uno creció y se educó en la Unión Soviética y trabajó en la KGB en los años más duros de la Guerra Fría. El otro se crio y educó en la Turquía traumatizada por los golpes de estado y sometida a la dictadura militar. Ninguno vivió en su niñez y juventud lo que era una democracia, por lo que carecen de respeto por sus principios y por los derechos y libertades del individuo. Les une, además, su vocación de permanencia en la jefatura del Estado de sus respectivos países y la manipulación legal para poder hacerlo, alternando los cargos de presidente y el de primer ministro. 

Además, los dos tienen las manos manchadas de sangre por sus agresiones en territorio extranjero. Si bien, la invasión de Ucrania por parte de Putin, ahora centra nuestro interés, lo cierto es que el aspirante a zar, se embarcó en una guerra con Chechenia que duró cinco años, otra en Georgia que apenas duró nueve días y la de Crimea, que también fue un paseo militar.

Por su parte, Erdogan no ha dudado en entrar en territorio iraquí y sirio con la excusa de perseguir a terroristas kurdos en los países vecinos, como tampoco ha ocultado su intervención en la guerra civil siria.