Vladimir nos tiene aterrados

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

14 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Su majestad Vladimir nos sigue ganando la partida. Y eso hace que estemos acoquinados. Ya me entienden. Lo echamos del festival de Eurovisión y de las competiciones deportivas; bloqueamos las cuentas y las tarjetas Visa oro de las grandes fortunas para que no puedan irse «de compras a Milán, de fiesta a Saint Tropez» ni comprar «diamantes en Amberes», según Josep Borrell; entregamos cuatro escopetas a Ucrania y, cuando ya creíamos que estábamos a punto de ver cómo Putin levanta la bandera blanca de la rendición, da otro golpe en la mesa y nos echamos a temblar.

Porque al anuncio de Finlandia de solicitar su ingreso en la OTAN, al que se sumará Suecia, ha respondido con una amenaza como la que lanzó contra Ucrania cuando tuvo idéntica idea. Un despliegue de armas sin descartar un ataque nuclear. Eso sí, después de cortar a Europa el gas a través de Polonia. Los líderes europeos están entusiasmados con la ampliación de la Alianza, tanto que se comprometieron a acelerar los plazos de adhesión. Una fiesta para el mundo mundial cuyo final desconocemos, pero que no se aventura nada favorable, a juzgar por lo indicado por un órgano oficioso de Putin de que «la tercera guerra mundial es el escenario más probable».

Y es que su majestad rusa se siente cargado de razón con este nuevo paso. Lleva décadas asegurando que EE.UU. y la OTAN incumplen los pactos post Guerra Fría al expandirse hacia sus dominios. Y en esto justifica su decisión sobre Ucrania y lo que pueda venir. El relato putinesco cala entre la población rusa hasta grados inimaginables en Occidente. Y ese respaldo, su matonismo, el sentirse libre de ataduras y el creerse más recio que nadie, le lleva a intentar decidir sobre la libertad y el ejercicio de la soberanía nacional de los países nórdicos, como hizo con Ucrania, aún antes de que formalicen su ingreso atlántico.