Espiar al espía

Cartas al director
Cartas al director CARTAS AL DIRECTOR

OPINIÓN

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05 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Servicios de inteligencia?

El secreto a voces de los servicios de «inteligencia» del Estado vuelven a quedar con sus vergüenzas al aire en medio de un panorama político que mantiene un Gobierno en equilibrio mientras sus socios tensan la cuerda.

La pregunta inquietante que nos planteamos es la siguiente: ahora que los independentistas, los antisistema y los terroristas tendrán acceso a la base de datos del CNI, ¿estaremos más seguros? ¡Estamos en España! Somos únicos e irrepetibles. Vaya despropósito. Aquí todo tiene un precio: paga bien y te espío al que te espía para que lances el dardo y saques tajada. Todo vale para destrozar a un Gobierno, a un partido o a una persona. Se hace sin pudor, quedando en evidencia. ¿Qué pensarán nuestros socios europeos? ¿Nos pueden ver como socios confiables? ¡Estamos para que nos pasen un secreto. ¡Vamos, de traca! Los servicios secretos de Israel tienen en nosotros un claro ejemplo de que hay gobiernos a los que es mejor no vender una sofisticada tecnología que en buenas manos evitarían muchos dramas. Nosotros optamos por espiar a partidos que forman alianza con quienes ordenan espiar. En el mejor de los casos, visibilizamos una película de Esteso y Pajares. Encima pretenden que todos creamos que hay sintonía, entendimiento y cordialidad, pues no es no. ¿Aquí todo fin justifica los medios? ¿Qué queda de los valores propios de aquellos que juraron su cargo ante la Constitución? Óscar Castillo Fernández. Ourense.

  Hambre de Núñez Feijoo 

Alberto Núñez Feijoo se deja ver, se deja oír allí donde su presencia es requerida. Bien sea en un programa de televisión de máxima audiencia o en una reunión concitada por un periódico digital. Hay hambre de él. Su desembarco en Madrid tras los convenientes cambios en el partido, demuestran que la transición del abulense al gallego no ha sido dramática. Antes al contrario, había hambre de cambio, y él, poco a poco, dosificando sus apariciones públicas, se acerca a la población no galaica. Feijoo ha hablado sobre las dos palabras que más teme el habitante monclovita: elecciones generales. Hay hambre de maquinaria electoral. Y no solo el nuevo líder de la oposición, sino también la ciudadanía de bien. Porque hay hambre de normalidad democrática, hambre de una serena economía, y hambre de regularizar unos apoyos, despegándose para siempre de filoterroristas, independentistas, secesionistas y demás -istas, nocivos para una gobernabilidad estable. Feijoo está hambriento para conseguir seguridad, estabilidad y normalidad tanto interna como externa; ahora, cuando nos encontramos ante una dudosa credibilidad. Y nosotros, los ciudadanos, hambrientos por ir a las urnas. Veronica Montes Santiso. A Coruña.