Podemos y su juego de tronos

Roberto Blanco Valdés
Roberto L. Blanco Valdés EL OJO PÚBLICO

OPINIÓN

17 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La sorprendente caída de Yolanda Díaz del caballo republicano camino de ese proyecto transversal que no acaba de arrancar la ha enfrentado con algunas dirigentes de Podemos y sobre todo con Ione Belarra, secretaria general de los morados, que, en ese asunto, como en todos los restantes, se mueve por las consignas aprendidas en las asambleas de facultad cuando era una estudiante universitaria, como quien dice antes de ayer.

Entre ellas ocupa un lugar destacado la creencia de que la monarquía es una forma de gobierno reaccionaria, tanto como lo es progresista la república, simpleza que defienden Belarra y quien la hizo ministra, Pablo Iglesias, con la ciega fe del carbonero. Ciega, sí, porque desprecia la realidad que está a la vista con la misma simpleza necesaria para renegar de la ley de la gravedad tras observar que alguien que se cae de un sexto piso se espachurra contra el suelo. Veamos.

El primer dato que contradice a nuestros republicanos de salón es apabullante: existen muchas monarquías plenamente democráticas (todas las de Europa) y repúblicas autocráticas (de Rusia a Venezuela, pasando por el Chile de Pinochet, la Argentina de Videla y las muchas satrapías africanas que son tan republicanas como corruptas y tiránicas).