El peligro de la medicina alternativa

Rosa Arroyo Castillo VICESECRETARIA DEL CONSEJO GENERAL DE MÉDICOS DE ESPAÑA

OPINIÓN

María Pedreda

05 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Miguel de Unamuno decía que la ciencia nos enseña a someter nuestra razón a la verdad y a conocer y juzgar las cosas tal como son, es decir, como ellas mismas eligen ser y no como quisiéramos que fueran. Bajo ese precepto, y en el marco del Día Mundial de la Salud, desde la profesión médica queremos invitar a la reflexión sobre uno de los riesgos que la amenazan: las alternativas a la medicina.

Existen peligros que, como hemos comprobado con la pandemia por el virus SARS-CoV-2, amenazan la salud individual y colectiva, son en cierta medida imprevisibles y suponen un desafío para toda la humanidad. Y otros muchos que están por venir a los que tendremos que hacer frente con una poderosa herramienta: el método científico, que es el conjunto de pasos ordenados que se emplean para adquirir nuevos conocimientos, apoyados en otras disciplinas, y su aplicación en este caso a la atención médica.

Las pseudoterapias y «otras alternativas a la medicina» deben combatirse trabajando unidos profesionales y autoridades sanitarias, como refleja el documento de la Asociación Médica Mundial, que insta a la Administración a que mejore la normativa vigente, con una regulación más rigurosa y adaptada al contexto actual de infodemia generalizada y a la proliferación del intrusismo, que encuentra un campo abonado por condenas demasiado benévolas que facilitan la alta tasa de reincidencias.