¿Padeció usted una superbacteria?

Jesús Mozota Ortiz MIEMBRO DEL SERVICIO DE MEDICINA PREVENTIVA Y SALUD PÚBLICA. CLÍNICA MOMPÍA

OPINIÓN

María Pedreda

27 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La resistencia a los antibióticos es de gran importancia por su repercusión en casi todos los parámetros asistenciales y económicos de la atención sanitaria: aumento de enfermedades, mortalidad y del gasto sanitario. La introducción en la práctica clínica de nuevos antibióticos se está estancando y las infecciones causadas por microorganismos multirresistentes pueden ser de difícil manejo e incluso no responder al tratamiento.

La resistencia a los antimicrobianos (RAM) es el fenómeno por el cual un microorganismo deja de verse afectado por un antimicrobiano al que anteriormente era sensible. Los microorganismos resistentes (entre ellos las bacterias, los virus y algunos parásitos) son inmunes a los efectos de los antimicrobianos, como los antibióticos, los antivíricos o los antipalúdicos, de modo que los tratamientos habituales se vuelven ineficaces y las infecciones persisten y pueden transmitirse a otras personas. La resistencia es una consecuencia del uso de los antimicrobianos, y en particular de su abuso, y surge por selección de los microorganismos que han adquirido por mutación, capacidad de resistencia.

Existe una amenaza de hacer retroceder a la humanidad a la época anterior al descubrimiento de los antibióticos. Existe el riesgo de que muchas enfermedades infecciosas se vuelvan intratables. Hace peligrar los adelantos de la medicina moderna. En ausencia de antimicrobianos eficaces para el tratamiento y la prevención pone en peligro el éxito de tratamientos como el trasplante de órganos, la quimioterapia antineoplásica o las intervenciones quirúrgicas. Afecta a la seguridad sanitaria y perjudica el comercio y las economías. Los viajes internacionales permiten que los microorganismos resistentes se propaguen rápidamente a países y continentes lejanos.