Facultad de Medicina: fomentar el talento

Francisco Martelo PRESIDENTE DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA DE GALICIA

OPINIÓN

PACO RODRÍGUEZ

14 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La selección en el MIR sigue siendo un procedimiento que capta la dedicación y el esfuerzo, y, aunque algunos mentores digan que no discrimina las habilidades necesarias para ejercer las diferentes especialidades, sigue siendo el procedimiento más justo y equitativo. Además, no tiene la deformación antifemenina que opera en procesos de selección y promoción del personal en otras áreas.

Todo ello ha hecho posible que Sofía Haselgruber de Francisco sea la número 1 del MIR 2022. Es de Lalín y estudiante de la Universidad de Santiago. En las múltiples entrevistas concedidas a los medios de comunicación, no se da la importancia que merece, esconde su éxito en el esfuerzo de los demás. Es el «yo en segundo término» de una persona lúcida y discreta, pero conocedora de que los profesores se lo merecen. Viene de lejos. José María Segovia de Arana, que acababa de abandonar su cátedra de Santiago de Compostela, fue una de las mentes preclaras que supieron vender el sistema MIR a los responsables de la Administración en plena dictadura.

La Facultad de Medicina de Santiago repite por segunda vez, en tan solo tres años, con el número 1 del MIR. No cabe duda de que el escenario es el adecuado y los actores docentes unos buenos enseñantes, capaces de despertar tanto interés por aprender. Sofía confiesa que va a elegir la especialidad de Dermatología, para compaginar la clínica con la investigación. Excelente opción, aunque insiste en que la asistencia sanitaria está basada en la medicina de familia y reconoce el papel clave de sus profesionales durante la pandemia.