Un cielo para suscriptores

Beatriz Pallas ENCADENADOS

OPINIÓN

13 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Si hacemos caso a las series, llegará un día en que la promesa de un cielo para los bienaventurados pobres de espíritu tendrá su réplica digital por suscripción para las almas con ahorros. Lo vaticina Upload, que estrena segunda temporada en Prime Video. Su premisa viene a desarrollar, con humor y drama, el capítulo San Junípero, de Black Mirror. Propone la idea de una gran tecnológica que recoge en sus servidores todo el bagaje almacenado en la mente de una persona justo antes de que esta muera. Así le garantiza la vida eterna en un lujoso resort virtual donde los ángeles custodios son operadoras de atención al cliente. En ese pomposo más allá digital, llamado Lake View, es posible cambiar de estación del año pulsando un interruptor, pero para servicios premium como el minibar es necesario que algún ser vivo siga pagando las compras dentro de la aplicación.

Ese paraíso privado no está lejos del metaverso al que Meta nos quiere llevar a vivir y donde las reglas del bien y el mal no prometen mejorar al mundo real. Corrigiéndose a sí misma, la matriz de Facebook e Instagram ha dado luz verde al odio en redes sociales en el delicado contexto de la guerra de Ucrania. Maldecir al otro es posible siguiendo las normas de la compañía. También desear la «muerte al invasor ruso» si es a soldados y dirigentes, no a civiles. Y solo dentro de las fronteras de doce países donde, entiende la empresa, alentar la violencia está justificado.