Cuando los viajeros del Imserso son cardiópatas

Cartas al director
Cartas al director CARTAS AL DIRECTOR

OPINIÓN

14 feb 2022 . Actualizado a las 16:56 h.

 Vueling y los viajes del Imserso 

Cuando estaba en el colegio, hace un montón de décadas, y un profesor de Geometría nos reguntaba: «¿cuál es la línea más larga entre dos puntos?», todos contestábamos riendo: «¡Renfe!». Pues bien, hoy en día cuando algún jubilado que contrata un viaje desde Galicia con el Imserso en vuelo directo desde los aeropuertos gallegos, a archipiélagos o Andalucía, y se pregunta «¿cómo me pueden fastidiar más?». La respuesta es bien sencilla: que me cancelen sobre la marcha el vuelo directo y me envíen por Barcelona, con una escala de dos, cuatro y hasta ocho horas de tiempo entre enlaces, independientemente de que se sea cardiópata, insulinodependiente, o enfermo de cualquier otra patología. Vueling está cancelando todos los vuelos directos del Imserso desde Lavacolla y Alvedro, hacia archipiélagos y Andalucía. Los opera vía Barcelona. ¿De quién es la culpa? ¿Del Imserso que licitó los viajes al descuento con Mundiplan sabiendo a qué se exponía?, ¿De Mundiplan que contrató los vuelos con Vueling en lugar de optar por otras compañías aéreas con menor historial de «huidas»: (Iberia o Ryanair)? ¿O de Vueling, que no es capaz en enero de hacer una programación fiable para primavera/verano, como hacen otras compañías aéreas, y cancela vuelos sobre la marcha? Señora ministra de Asuntos Sociales, después de llevar cuarenta años o más, de nuestra vida, pagando a Hacienda y cotizando a la Seguridad Social, no nos merecemos este trato, aunque estos viajes de una semana a Canarias cuesten 330 euros; por cierto, para muchos jubilados, sea muchísimo dinero. J.P.S. A Coruña. 

Cuando una carrera corta la ciudad

Ayer por la mañana todo el centro de la ciudad de A Coruña estaba cortado. Llegar desde Sada a la zona de Monte Alto fue una auténtica locura. Tardamos prácticamente una hora, no porque hubiera colas de coches, sino porque las calles estaban cortadas y no sabías por dónde ir. No había ni un solo cartel informativos al respecto. Preguntamos a un policía municipal, que nos envió hacia Ronda de Outeiro, donde había otro policía metido en un portal y con el teléfono en la mano. ¿Estaba activo?, nos preguntamos cuando llegamos a una valla que impedía el paso. ¿Se habría olvidado de levantarla? Todo parecía confirmar que sí. De nuevo, vuelta para atrás. ¿No se pueden hacer este tipo de carreras en zonas en las que no distorsiones la vida del resto de ciudadanos? Por ejemplo, por la campiña de la Torre de Hércules. Marisa García. A Coruña.