El coste social y económico del cambio a una movilidad sostenible

Pilar Otero Moar PRESIDENTA DEL COLEGIO OFICIAL DE GESTORES ADMINISTRATIVOS DE GALICIA

OPINIÓN

CESAR QUIAN

07 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Las grandes potencias mundiales reunidas recientemente en la cumbre del clima en Glasgow han realizado previsiones catastróficas para la humanidad si no se toman medidas drásticas para reducir la contaminación. Un estudio de investigación presentado en ese mismo foro alerta de que las ciudades se calentarán el doble a causa del cambio climático, subiendo su temperatura media hasta tres grados, mientras las sequías y los ciclones azotarán las zonas más vulnerables del planeta provocando millones de muertes que no se podrán evitar.

Ante este horizonte apocalíptico que nos anuncian los expertos, los gobiernos ya se han puesto manos a la obra con objetivos ambiciosos cuya consecución exige tomar medidas firmes que ya están afectando a la economía mundial, nacional y, por supuesto, a los ciudadanos.

En nuestro país se ha realizado una apuesta clara por la reducción de las emisiones y la economía verde, con acciones controvertidas que no han sido bien recibidas por numerosos sectores profesionales, compañías energéticas, empresas logísticas y fabricantes de vehículos, que tendrán que diseñar nuevos modelos que no utilicen combustibles fósiles, principales causantes del cambio climático.