Salarios y crecimiento inclusivo

Fernando González Laxe
Fernando González Laxe EXPRESIDENTE DE LA XUNTA

OPINIÓN

María Pedreda

02 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La recesión del 2008 generó desempleo, trabajos mal pagados y elevados niveles de desigualdad. Las políticas económicas de los países desarrollaron, a partir de entonces, nuevos enfoques para abordar dichos problemas y para poder garantizar una protección contra la pobreza y sobre las condiciones de vida. Frente al mencionado deterioro registrado se actuó fomentando el crecimiento inclusivo. Es decir, defender un crecimiento que crease oportunidades para todos los segmentos de la población y que permitiera distribuir los dividendos de las actividades económicas de manera más justa, tanto en términos monetarios como en no monetarios. Se buscaba, desde una visión multidimensional, abordar aspectos como la calidad del empleo, las competencias laborales, la educación, los servicios básicos, las infraestructuras y el medio-ambiente.

Sin embargo, la desigualdad continuó avanzando y se convirtió en una de las grandes preocupaciones de algunos gobiernos. Se afirma que su corrección favorece la cohesión social; por eso, se constata que las políticas económicas que hacen aumentar la desigualdad socavan la estabilidad social y la confianza entre los distintos segmentos de la población; y limitan la capacidad de la población en su contribución al crecimiento y al desarrollo de los países. De ahí, el énfasis en defender un crecimiento inclusivo frente al simple crecimiento económico.

Los gobiernos, tanto de Europa como de España y Galicia, se han centrado en lograr alcanzar incrementos de empleo, de productividad y de mejora de los ratios de cohesión social. Pero se han olvidado de abordar la necesidad de reducir la desigualdad o de compartir los beneficios de la productividad de manera más equitativa.