Adopción abierta, ¿nueva forma de crear familias?

Salomé Adroher Biosca PROFESORA DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD PONTIFICIA COMILLAS

OPINIÓN

SEDAT SUNA | Efe

29 nov 2021 . Actualizado a las 10:51 h.

En el último tercio del siglo XX se consolidó en España una concepción cerrada de la adopción para la cual lo mejor era la ruptura total entre la familia de origen y el adoptado. Hasta 1987 existieron las adopciones simples, procedentes del derecho romano, en las cuales persistían entre el adoptado y su familia de origen vínculos jurídicos, fundamentalmente sucesorios.

Ahora, en el siglo XXI, en España y en Europa se extiende la figura anglosajona de adopción abierta, que se introdujo en el Código civil en el 2015, aunque con anterioridad aparecieron leyes autonómicas, como la ley gallega 3/2011, de 30 de junio, que prevé, con relación a la adopción, que los adoptados «tendrán derecho a conservar los vínculos afectivos con sus hermanos y hermanas».

Con la adopción abierta se posibilita un marco estable y familiar para los adoptados, conservando relaciones que sean beneficiosas y normalizando su doble vinculación familiar. En la era de las redes sociales, el acceso a la información de la familia de origen es cada vez más extendido y generalizado. Concebir la adopción como un nuevo nacimiento es hoy una quimera, además de la negación de dos derechos fundamentales: el de la identidad y acceso a los orígenes del adoptado, y el del respeto de la vida familiar del adoptado, y las familias de origen y adoptante.