No quiero ser maltratada ni violada

Cartas al director
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OPINIÓN

Matthias Oesterle

12 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Eduquen a no maltratar

Estoy harta. Harta de estar preocupada, de vigilar lo que me pongo. Harta de no ver a ningún hombre con buenos ojos mientras camino sola por la calle y sentirlos como potenciales agresores. Estoy harta de que cada día se sume, como un simple dígito más, las muertes de mujeres maltratadas por sus parejas o exparejas. Que lo veamos y sigamos viendo la televisión sin más. Estoy harta de que me silben por la calle y me hagan sentir incómoda. Cansada de aguantar ya no solamente mensajes misóginos y machistas por la calle, aguantarlos también por redes sociales. No me tengo que esconder solamente fuera de casa, en ella tengo que mirar bien mis pasos para no recibir comentarios inapropiados.

No os hemos pedido opinión. No os hemos dado consentimiento. No somos objeto de vuestras luchas internas. No somos un saco de boxeo al que golpearle cuando algo te salga mal. Somos personas. Personas que han tenido que sufrir para llegar donde estamos hoy en día. Y doy gracias a las que lucharon por mí y por todas nosotras. Porque de no ser así, no podría estar escribiendo esto sin el consentimiento de una figura autoritaria masculina. No nos tienen que enseñar a no ser maltratadas, se tiene que educar a no maltratar. Andrea Pérez Rosende.

A propósito de Polonia, Hungría y Europa 

¿Qué es lo que pasa cuando gobierna la ultraderecha en pleno siglo XXI? Los ejecutivos ultraconservadores de Varsovia y Budapest tienen una crisis abierta con la Unión Europea debido a sus políticas autoritarias y homófobas. Los gobernantes de ambos países pretenden eliminar el arcoíris (representación de un fenómeno meteorológico) en su locura de ir en contra del estigma promovido contra el colectivo LGTBiQ. Imposibilitan el aborto y amagan con quedarse fuera de la UE por incumplimiento de los tratados europeos. Esto, en pleno siglo XXI, siglo de innovación, de cambios, de progreso y liberalismo, es una situación muy grave que afecta a los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos de la Unión Europea. Por tanto, repito la pregunta: ¿qué pasa cuando gobierna la ultraderecha? Amenazas a la libertad de prensa, persecución y discriminación del colectivo LGTBIQ, de los inmigrantes, se abordan reformas más restrictivas de la Constitución, se limitan derechos a las mujeres... En paralelo el poder judicial, en plena connivencia con el poder político, «desarticula» los tratados europeos firmados por los países para su entrada en la UE. Ojo: en España esto cada vez se ve más cerca. J. Acaymo Martín.