El pulpo de Trump y su verdad social

César Rodríguez Pérez
César Rodríguez JUEGO DE TRONOS

OPINIÓN

EDUARDO MUNOZ | Reuters

22 oct 2021 . Actualizado a las 09:29 h.

Un anuncio de los 90 popularizó en España la expresión «aceptamos pulpo como animal de compañía». Pasó al acervo común con un significado concreto: tengo razón, pero transijo con lo imposible en aras de un bien común.

Las redes sociales miraron durante mucho tiempo hacia otro lado ante la proliferación de trolas, bulos y contenido tóxico que vertían populistas como Donald Trump, capaz de haber publicado 22.000 tuits engañosos. Sacaban réditos de la polarización. Y no se atrevían a tomar decisiones drásticas. Temían perder a grupos de usuarios muy ideologizados, que rechazan cualquier tipo de moderación o control.

Los gigantes de la Red no querían ser «árbitros de la verdad». Y aceptaban esos pulpos en forma de desinformación, pero en el contexto de la pandemia y del golpismo rampante en Estados Unidos, tuvieron que enfundarse ese traje y cerrar las cuentas de Trump, adalid del asalto al Capitolio. Derrotado en las urnas, el magnate se ha vuelto más ultra. Planea reconquistar el poder. Con él como cabeza de cartel o con un candidato afín. Y como se niega a adaptarse a las normas del debate civilizado, ha lanzado su propia red.