El empleo en Galicia y España

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

Óscar Cañas | Europa Press

19 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La estrategia para un debate sobre el estado de la autonomía es muy simple. Si eres Feijoo, coges el pincel, lo embadurnas con los colores más luminosos de la paleta y pintas la Arcadia feliz. A continuación te afanas en demostrar que el cuadro es de tu autoría, salvo algunas manchas introducidas por Madrid. Si eres Ana Pontón o Gonzalo Caballero, eliges el negro y esbozas una Galicia decadente que ocupa el furgón de cola del tren autonómico. La involución se la endilgas a Feijoo en exclusiva, salvo alguna cosilla positiva que le atribuyes a Madrid.

Los retratos resultantes son, en ambos casos, irreconocibles. Meras caricaturas. Pero hay algo peor que atribuirse los éxitos y transferir los fracasos: inventarse los datos cuando los datos no te sirven. Y eso fue lo que hizo Núñez Feijoo para demostrar que la evolución del empleo en Galicia, en los últimos doce años, ha sido más positiva que en el resto de España. Simplemente, por desgracia, eso no es cierto.

Para medir el empleo disponemos de dos fuentes: la EPA y la Seguridad Social. Según la primera, en el 2009 había en Galicia 1,15 millones de ocupados; en el 2020 eran 1,07 millones. En doce años se destruyeron 81.200 empleos, un recorte del 7 %. En el mismo período, el número de ocupados en España aumentó en 95.600 personas, un 0,5 % más. Hablamos de medias anuales, pero podemos tomar los datos a fin de cada año o los de la última EPA publicada, que la conclusión es la misma: Galicia tiene hoy menos ocupados que en el 2009 y España tiene más. La afiliación a la Seguridad Social lo reafirma: creció un 4,8 % en España, cayó un 3,2 % en Galicia.