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Jueces, medios, reyes, perros y gatos

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño A CONTRACORRIENTE

OPINIÓN

PACO RODRÍGUEZ

08 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando Pedro Sánchez ganó las elecciones generales, casi nadie apostaba por que acabaría formando el Gobierno más a la izquierda de la democracia, coaligándose con Unidas Podemos, partido demonizado como comunista por la derecha y por buena parte de los dirigentes y votantes socialistas. Pero lo hizo. Muy pocos creían entonces que se atrevería a conceder el indulto a los presos independentistas condenados por sedición en el Tribunal Supremo. Y lo hizo, incluso en contra del criterio de este tribunal. Cuando Sánchez llegó al poder, era impensable para muchos que se atreviera a normalizar a EH Bildu, convirtiendo a esta fuerza política en socia del Ejecutivo y haciéndola partícipe de la gobernabilidad del Estado. Pero lo hizo.

Cuando Sánchez alcanzó la presidencia del Gobierno, nadie auguraba que se iba a atrever a humillar a la Corona vetando la presencia del rey en Cataluña en fechas simbólicas para al nacionalismo para no perjudicar la convivencia, o forzando el exilio del rey emérito en cuanto la Fiscalía abrió una investigación contra él. Y lo hizo. Pocos creían cuando Sánchez llegó a la Moncloa que se atrevería a imponer a las poderosas empresas energéticas un hachazo en sus beneficios sin pedirles su opinión ni negociar nada con ellas. Pero lo hizo. Nadie apostaba porque el líder del PSOE iba a imponer límites a la libertad de mercado y a la propiedad privada interviniendo los precios de los alquileres. Pero lo ha hecho.

Nadie creía que Sánchez se atrevería a plantar cara a los medios de comunicación y las redes sociales ordenando que se los monitorizara diariamente para censurar y sancionar lo que se considere una desinformación. Y lo hizo. Muy pocos, incluso en Cataluña, auguraban que se sentaría a negociar personalmente con los independentistas, sin vetar que se ponga encima de la mesa la autodeterminación y la amnistía, para solucionar lo que considera un «conflicto político». Pero eso fue lo que hizo.