«Seis horas fueron suficientes para que una sociedad entera cayera en la cuenta de la dependencia de las redes»

Cartas al director
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OPINIÓN

ANDREJ CUKIC | Efe

07 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Seis horas

Seis horas. Seis horas de oscuridad, de apagón, de penumbra. Seis horas de incertidumbre y desasosiego. Seis horas que pusieron al mundo patas arriba. Seis horas de desconexión total, en las que la gente se vio desamparada, alejada forzadamente de sus redes para reconectar con su vida, alzando la mirada más allá del horizonte de una pantalla, dejando que sus ojos divisaran colores fuera de los píxeles y sus dedos acariciasen el tacto ajeno al plástico protector. Seis horas fueron suficientes para que una sociedad entera cayera en la cuenta de la dependencia de las redes a la que se ve sometida, y se sorprendiera al contemplar que sus vidas continuaban, y el mundo, al igual que el símbolo de carga en sus dispositivos, seguía girando. Se rompieron las redes, y la gente se precipitó a la realidad. Miguel Rodríguez Rico.

Gasol

Muchas gracias por el gran jugador que has sido. Lo muy caballero que también has sido en la cancha. Por los muchos títulos que has ganado con tus equipos, incluidos los de nuestra selección nacional, a la que nunca has renunciado salvo por lesión. Y, sobre todo, muchas gracias porque nunca has atacado a España. Dicho de otra manera, no eres separatista. Y permíteme un recuerdo a quien abrió las puertas del baloncesto español en la NBA, Fernando Martín. Toño Rodríguez. Santiago.

Series y presión social

¿Cuántas veces hemos visto una serie porque alguien nos la ha recomendado? Muchísimas, no hay duda. Pero, ¿cuántas veces hemos visto una serie por presión social? Estoy segura de que no soy la única que ha visto una serie porque «es la serie del momento» y porque todo el mundo, repito, todo el mundo la está mirando y dice que es buenísima y que vale la pena mirarla. Y quizá es una categoría de serie que no disfrutamos o tiene una trama que no nos gusta. Pero aun así la miramos. ¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué tenemos que seguir lo que todos hacen? Sira Vives i Gibert. Barcelona.