«Oro verde» y fibras textiles: una apuesta de país

Fernando González Laxe EXPRESIDENTE DE LA XUNTA DE GALICIA

OPINIÓN

M.MORALEJO

06 oct 2021 . Actualizado a las 16:57 h.

La teoría económica nos dice que, para enfocar un correcto y equilibrado plan de desarrollo, un país debe aprovechar sus ventajas comparativas y enfatizar en sus ventajas competitivas. El célebre economista David Ricardo lo resumía de la siguiente forma: «A un país se le da mejor hacer unas cosas que a otros; en consecuencia, haz aquello que se te da mejor e importa el resto». Asimismo, en los planes económicos debemos proceder a consolidar los procesos productivos por medio de actuaciones que refuercen la integración vertical (asociadas a actividades) y la integración horizontal (vinculada a espacios), con el fin de evitar los estrangulamientos y desintegraciones sectoriales, pues de constatarse esto último sería la confirmación de la existencia de falta de coherencia. Y, por último, se debe buscar la incorporación y aplicación de nuevas tecnologías (de proceso, de distribución y de comunicación) y mejorar los posicionamientos en los mercados internacionales, a fin de generar el mayor nivel de efectos multiplicadores y sinergias positivas tanto en lo concerniente a la producción como a empleo y rentas.

Galicia dispone, en términos de potencial económico, muchas oportunidades para aplicar los principios enunciados. Uno de dichos nichos u opciones a desarrollar es el relativo al aprovechamiento, desarrollo y gestión de los recursos forestales, el denominado «oro verde».

Hace un tiempo escribí varios artículos en este periódico (5 de mayo y 2 de septiembre del 2013) resaltando tres cuestiones: a.- la relevancia de las actividades forestales en el PIB de Galicia (en torno al 2 %); b.- la amplia superficie del monte arbolado (supone el 48 % de la superficie total gallega y 2/3 de la superficie forestal), y c.- los más de 7,5 millones de metros cúbicos de cortas suponen el 40 % de España en términos de valor. Pero también, señalaba varios retos (carencia de certificaciones) e interrogantes (carencia de articulación industrial).