Aprendiendo de la naturaleza

Manuel Regueiro y González-Barros PRESIDENTE DEL COLEGIO OFICIAL DE GEÓLOGOS

OPINIÓN

María Pedreda

23 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Dada la inmensa atención que le han dado los medios a la erupción de La Palma, que deja boquiabiertos a los espectadores, conviene aclarar por qué ha pasado y qué podría ocurrir en el corto plazo.

¿Por qué hay volcanes en La Palma? Aunque esta pregunta es de bachillerato y todo el mundo debería saber la respuesta, todas las islas Canarias son el resultado de la acumulación de material volcánico en el fondo marino desde hace millones de años. Lo peculiar de esta región volcánica -que no es la única en España pero sí la única activa- es que se encuentra en el interior de lo que los geólogos llaman las placas tectónicas. Lo que una vez fue una teoría, ahora es algo perfectamente demostrado. La mayoría de las regiones volcánicas del mundo están en los bordes de las placas tectónicas; Canarias y Hawai, por ejemplo, no. Así que hay una teoría que explica este vulcanismo anómalo. Se llama la teoría del punto caliente. Bajo Canarias se encuentra una parte del manto superior denominada astenosfera, situada aproximadamente a entre 30 y 130 kilómetros de profundidad y compuesta por materiales silicatados dúctiles, en estado sólido y semifundidos parcial o totalmente (según su profundidad y/o proximidad a bolsas de magma), que permiten que se muevan las placas tectónicas. Así que las placas se deslizan sobre la astenosfera porque esta es dúctil y las Canarias existen porque ahí abajo hay cámaras magmáticas llenas de magma fundido en un sitio donde no debería haber. Increíble, ¿no? De vez en cuando esas masas de magma se abren camino hacia arriba -por su diferente densidad- por fracturas que se reactivan y el magma sale a la superficie, constituyendo una erupción volcánica. Esto ha pasado desde hace millones de años y seguirá ocurriendo cuando el ser humano ya no habite este planeta.

¿Cuánto durará la erupción? Nadie lo sabe ni nadie lo puede saber. Todo lo que podemos decir es que las anteriores erupciones históricas registradas en La Palma duraron entre 24 días y 60. Quizás esta no siga la pauta, pero al menos un mes es esperable.