Del recibo de la luz al impacto del gas

Uxio Labarta
Uxío Labarta CODEX FLORIAE

OPINIÓN

A.Ortega.POOL

16 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Las relaciones entre los Gobiernos y las compañías eléctricas no han sido fáciles. Y más en momentos como el actual donde las autoridades necesitan abaratar el recibo de la luz y atender el cativo compromiso de que la factura del 2021 sea similar a la del 2018.

El Gobierno precisa actuar sobre ese crecimiento de la tarifa eléctrica, derivado de que todas las fuentes de energía facturan al mismo precio, el del gas, aunque no tienen los mismos costes, ni todas emiten CO2. El Gobierno, hasta el 31 de marzo, calcula que detraerá a las compañías unos 2.600 millones, a lo que se sumarán otros 650 millones por los ingresos extra que obtienen por la revalorización de los derechos de emisión de CO2. Sin olvidar reformas en la Ley de Aguas para evitar el escándalo no previsto de un desembalse oportunista y lucrativo, Estado ausente.

Pero no se sorprendan, el tema eléctrico o el gas viene de tiempos de Franco. Enagás -fundada en 1972 en el INI-, debido a una gestión deficiente en sus relaciones de suministro de gas con Argelia, generó una deuda que alcanzó a los primeros gobiernos de Felipe González y dio lugar a la embajada de Alfonso Guerra a Argelia para solucionarlo. Situación -la deuda argelina- que se repitió de nuevo en 2010, con Enagás ya en manos de Gas Natural desde 1994, logrando entrar la argelina Sonatrach en Gas Natural Fenosa para resolverlo. Tribunal de Arbitraje de París por medio. Sigan ahora para situarse el hilo de Naturgy y los australianos, y la importancia del gas y el Magreb. También ese mundo oligopolístico de las eléctricas derivado de la liberalización en 1997. Por más que la vicepresidenta del ramo insista en que dado que el plan aprobado respeta la rentabilidad de las compañías, confía en que «las empresas entiendan que se trata de medidas excepcionales en momentos excepcionales».