De cuando Feijoo era ecologista «falso»

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

CAPOTILLO

14 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La celulosa Ence, salvo milagro nunca descartable en estos tiempos líquidos, abandonará la ría de Pontevedra. Cierre o traslado. Esas parecen ser las únicas opciones, después de la sentencia que anuló la prórroga -ilegal- concedida por el Gobierno de Rajoy y la Ley de Cambio Climático que impide alargar la concesión sine die. Si el desenlace se produce, el presidente de la Xunta y el PP de Galicia ya han anticipado los culpables: dos partidos gallegos, BNG y PSdeG, y el Gobierno de la nación. Aquellos, por practicar «un ecologismo radical, falso y mal entendido». Este, por no defender la prórroga de Rajoy en los tribunales y por impulsar una ley que «ataca a Galicia», especialmente con su misil en forma de artículo 18.

Hubo un tiempo, no tan lejano, en que Núñez Feijoo y el PP de Galicia eran precisamente eso que ahora achacan a sus adversarios: ecologistas radicales y falsos que, con su demagógica apuesta por el traslado de Ence, atacaban a Galicia. En el 2007, Telmo Martín, en su fallido asalto a la alcaldía pontevedresa, prometía sacar a la celulosa de la ría. Dos años después, ya metido en harina electoral, Feijoo reprochaba al Gobierno Touriño que fuese incapaz de liberar Lourizán. En el mismo 2009, una vez investido presidente, Feijoo llamó al presidente de Ence, por entonces Juan Luis Arregui, para apremiarlo a que buscase otro lugar «apropiado e procedente» para sus humos y sus vertidos: «Non cabe a posibilidade de manter Ence na ría». En el 2012, Feijoo todavía se mantenía en sus trece de radical y falso ecologista, a juzgar por lo que decía su programa electoral: «O PP mantén a súa aposta por que Ence abandone o seu actual emprazamento».

¿Y cuándo nuestro Saulo cayó del caballo y abrazó la fe del ecologismo verdadero y bien entendido? No fue camino de Damasco, sino camino de su segunda legislatura. Rajoy cambió la Ley de Costas para eliminar los plazos máximos de concesiones en el litoral y permitir que Ence, cuya concesión expiraba en el 2018, se quedase en la ría. Nadie en el PP de Galicia, que yo sepa, levantó la voz. La conversión se había producido: el traslado desapareció de los sucesivos programas electorales de Feijoo. En el 2016, el Gobierno de Rajoy en funciones prorrogó hasta el 2073 la concesión. La corporación municipal de Pontevedra declaró persona non grata a su ilustre convecino, pero el PP de Galicia aplaudió una decisión que la Audiencia Nacional acabaría echando abajo. A esas alturas, Saulo de Tarso ya iba camino de los altares para convertirse en San Pablo.