Nuevas realidades que no existen, se crean

Lázaro R. Carrillo Guerrero POLITÓLOGO

OPINIÓN

A.Carrasco Ragel

06 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Las ilusiones las necesitamos. Desechamos unas y retomamos otras. Ante el fracaso de algunas nos volvemos a alimentar con otras. Creando otra nueva realidad. Porque la realidad no existe, se crea. En este paisaje, el legado del covid-19 nos ha mostrado que nuestras ilusiones de seguridad siguen estando muy cerca del borde del precipicio. Nadie, ante la posibilidad de una pandemia fabricada y diseñada biotecnológicamente combinando resistencia a la vacuna, transmisibilidad y letalidad. Y por todo ello, en el ejercicio de una política global, nos urge transformar nuestra resiliencia, y con ella también nuestras ilusiones. Frente a amenazas tales como otra posible pandemia, la crisis climática, la aniquilación nuclear, o la inteligencia artificial no alineada con los valores humanos. Frente a ellas necesitamos la solidaridad y la implicación de la comunidad internacional.

Solidaridad e implicación de la comunidad internacional que, en un escenario equidistante, el papa Francisco ha pretendido significar en su peregrinación a Irak, y en su recorrido de Bagdad a Mossoul. Apelando a la tolerancia, al pluralismo, a la justicia, a la reconstrucción y reconciliación nacional. Justo ahora que el país vive su urgencia sanitaria frente a la pandemia, y la vive en además haciendo frente también a la permanente amenaza de grupos armados como las milicias chiitas y yihadistas sunitas.

Necesitamos poner a salvo nuestra supervivencia. Y ponerla a salvo con las restricciones a geometría variable; pero sobre todo con la rapidez que la investigación científica y la cooperación humana vayan conseguido en la vacunación.