¿Qué es lo más importante que tiene un pueblo? La formación cultural

Ramón Sainero ACADÉMICO POR INVITACIÓN DEL ATHENS INSTITUTE OF EDUCATION AND RESEARCH

OPINIÓN

Óscar Corral

01 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El 1 de febrero de 1884 se funda la Sociedad del Folclore Gallego. En la sesión inaugural su presidenta, Emilia Pardo Bazán, diría lo siguiente: «Los pueblos pierden su fisonomía, su carácter, su tipo propio, igualándose bajo la mano niveladora de la civilización, que borra todo lo tradicional. Pues bien, el Folk-lore quiere recoger esas tradiciones que se pierden, esas costumbres que se olvidan y esos vestigios de remotas edades que corren peligro de desaparecer para siempre».

En las palabras de Pardo Bazán anida el temor, sin decirlo, al mundo pseudo feliz que aparece en la obra de Aldous Huxley Brave New World (Un mundo feliz). En esta novela, el personaje rescatado de una reserva para seres primitivos, que desconocen el nuevo mundo que existe fuera, vive emocionado con las obras de Shakespeare y la cultura primitiva de sus antepasados; pero al enfrentarse con el nuevo mundo feliz en el que los seres humanos nacen en probetas y la familia no existe, solamente el sexo como placer, termina suicidándose. También en el poema Ash wednesday (Miércoles de ceniza), de T. S. Eliot, aparece un mundo de polución y destrucción de la naturaleza que va parejo con la polución y destrucción de los valores culturales y humanos que Eliot ha conocido. En Animal Farm (Rebelión en la granja), George Orwell nos muestra cómo una clase dirigente dictatorial lleva a la sociedad a un sistema de esclavitud aceptado debido a su falta de conocimientos de algo mejor.

Después de ofrecer estos ejemplos de ese mundo pseudo feliz que nos ofrecen algunos escritores anglosajones, no podemos dejar de mencionar otros escritores universales de nuestro mundo hispano y el más universal de todos consideramos que es Cervantes. Y Cervantes nos ofrece una sociedad de pícaros en la que los más pícaros son los que se encuentran en los estamentos más elevados. Don Quijote vive en un mundo de fantasía irreal, pero Sancho Panza vive en un mundo real, en el que ve con toda su crudeza la realidad de los españoles que le rodean, con sus virtudes y defectos y su falta de formación cultural, un mundo en el que trata de sobrevivir como puede.