La familia, bien, gracias... ¿seguro?

Elisa Chuliá EN VIVO

OPINIÓN

Marta Perez

25 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Los españoles valoramos mucho la familia. Nos gusta compartir tiempo con ella, y cuando precisamos ayuda, confiamos en la familia y los familiares por encima de cualquier institución o grupo de personas. Así lo manifestamos reiteradamente en las encuestas de opinión, y la pandemia ha brindado una nueva oportunidad para comprobar la fuerza de estos afectos y esta confianza. Ahora bien, mientras celebramos nuestro amor por la familia, asistimos al deterioro de comportamientos sociales clave para su mantenimiento. Fijemos aquí la atención en dos de ellos: la convivencia en pareja y la fecundidad.

En los albores de este siglo, en torno al 40-42 % de las mujeres de 20 a 34 convivían en pareja (estando casadas o no). Esta proporción se mantuvo bastante estable hasta el final de la crisis económica (2013-2014), cuando comenzó a descender. En el 2019, las mujeres de 20 a 34 que vivían con su pareja representaban el 36 % de todas las incluidas en ese grupo de edad; en el año de la pandemia, el porcentaje cayó dos puntos más. Actualmente, por tanto, solo alrededor de una de cada tres mujeres de 20 a 34 conviven con su pareja (más o menos, la mitad de las que lo hacían en 1976). La pandemia ha intensificado la caída de la convivencia en pareja que ya se venía evidenciando durante el quinquenio de recuperación económica previo a la crisis del coronavirus.

Mayor todavía ha sido el golpe que ha provocado la pandemia a los nacimientos y la tasa de fecundidad. Los datos disponibles sobre el número de nacimientos en el 2020 y los primeros meses de 2021 indican que, durante este período, se han alcanzado en ambos indicadores los niveles más bajos de la historia desde que existen datos de registro. En el 2020 nacieron 339.000 bebés, 21.000 menos que en 2019 (téngase en cuenta que en el 2008 nacieron 520.000, y durante los años del baby boom, más de 650.000 anualmente). La tasa de fecundidad (número de hijos por mujer) de las españolas cayó en el 2020 hasta 1,12 (1,36 en 2008), y la de las extranjeras, a 1,45 (1,83 en 2008).