Rocío Carrasco: un supuesto juicio paralelo

OPINIÓN

Mediaset

19 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Las declaraciones de Rocío Carrasco en Telecinco en las que relataba su relación con su exmarido, Antonio David Flores, sus continuados posibles malos tratos y el juicio contra ella en el que se le tachaba de «mala madre» por su nula relación con sus hijos son la base del documental en el que el punto de partida fue el día en que intentó suicidarse y que supuso un punto de inflexión para Rociíto. Desde su emisión, la opinión pública, en la que se incluía el apoyo político, daba la razón a Rocío Carrasco sin ni siquiera dar la oportunidad al exmarido de acogerse a la presunción de inocencia.

A juicio de diversos juristas, las declaraciones vertidas en esta cadena constituyen un auténtico juicio paralelo debido a que, en virtud del mismo, su peor consecuencia es la desaparición del derecho a la presunción de inocencia a favor de Antonio David Flores.

En nuestra opinión, este no es un caso de juicio paralelo, ya que los llamados juicios paralelos -que quizá, con mayor propiedad, habría que llamar previos o simultáneos- cuentan con un límite temporal. Para que sean tales tienen que producirse en algún medio de comunicación antes o durante la realización del correspondiente proceso judicial, y así lo sentenció el Tribunal de Derechos Humanos en 1979. Y esto es así porque lo que se critica con los juicios paralelos es la posibilidad de que ejerzan una influencia en algún sentido, pero en cualquier caso contraria a la necesaria imparcialidad de los jueces, y, en definitiva, a la presunción de inocencia del acusado.