España, débil en casa y débil fuera

Fernando Hidalgo Urizar
Fernando Hidalgo EL DERBI

OPINIÓN

Ángela Ríos | Europa Press

26 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

España vive en permanente estrés. No hay un solo día en el que nuestro país no esté metido en un lío de gran relevancia, acompañado de todo tipo de ruido y de una sensación de asunto irresoluble del que no saldremos nunca. Es como si todos los días asistiéramos a un desastre, o como si cualquier pequeño o gran problema se convirtiera en una montaña insuperable.

Tenemos el jeroglífico catalán, el problema marroquí, el problema de la pandemia, el del paro juvenil, el de la demografía, el de la extrema derecha.... De todos ellos, solo hay uno, gracias a la vacuna, que parece haber emprendido el camino de la solución. De los demás...

Atribuyen a Otto von Bismarck la famosa frase: «España es el país más fuerte del mundo, lleva siglos intentando destruirse a sí mismo y todavía no lo ha conseguido». Quizá sea cierto que, en el fondo, España es un país con una fortaleza tal que lo convierte en indestructible, incluso ante los continuos autoataques que padece. Pero, sin embargo, si analizamos todos los síntomas por separado lo que nos encontramos es un Estado que atraviesa momentos de profunda debilidad. Débil dentro de sus fronteras y raquítico fuera de ellas. No hay más que echar un vistazo a lo que está ocurriendo con Marruecos y con los catalanes. Dos órdagos que sufre el país y que nos hacen ver que estamos anémicos ante todos los peligros que nos rodean.