Elecciones robadas, lecciones ganadas

Breogán Vázquez Gil EN LÍNEA

OPINIÓN

MOHAMMED SABER | Efe

26 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

«La gente no quiere la verdad. Quiere una explicación rápida y sencilla de por qué no son felices». Así decía Joseph Goebbels, el infame ministro de propaganda nazi, y sigue siendo extremadamente pertinente a día de hoy. Vean la derecha americana, que sigue insistiendo en que la elección presidencial del 2020 fue fraudulenta. Imagine una persona como Trump con su eslogan de «Volver a hacer a América grande»: usted es infeliz no porque (inserte aquí su situación particular), sino porque los inmigrantes/minorías/liberales/periodistas/Hollywood/etcétera están arruinando América. Y yo soy el único que lo puede arreglar.

Vamos, solo le faltaba la conspiración judeo-masónica-marxista-internacional. Y digo Trump por intentar mantener un tono políticamente neutral con el lector. Pero este fenómeno no es exclusivo de EE.UU.

Históricamente en Alemania, una situación complicadísima por los efectos posteriores a la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles, la hiperinflación, etcétera, quedó reducida a «los judíos». Más recientemente, soluciones reales a una pandemia global son secundarias a los intereses políticos (aparentemente, la hidroxicloroquina y las mascarillas solo funcionan dependiendo de si usted es republicano o demócrata).