La política de privacidad de WhatsApp y la ley del embudo

César Rodríguez Pérez
César Rodríguez JUEGO DE TRONOS

OPINIÓN

DADO RUVIC | Reuters

14 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El mensaje lleva ahí, en nuestros teléfonos, acechando desde hace unos meses. Pero ahora llegó el momento clave. Mañana, 15 de mayo, es la fecha límite para aceptar o no la nueva política de privacidad de WhatsApp. En principio no valían medias tintas: o se decía que sí o se dejaba de utilizar el popular servicio de mensajería, casi universal en España.

Eso ha cambiado ahora. Según la compañía propiedad de Facebook, no se van a eliminar cuentas de usuarios ni se van a perder funciones si la respuesta es no. Pero no hay mucha escapatoria posible. WhatsApp impondrá su posición dominante (Telegram o Signal aún son para una inmensa minoría) y aplicará la política del embudo. Con puño de hierro en guante de seda. Es decir, haciendo amables recordatorios a la vez que estrangula poco a poco el uso de las funcionalidades.

A corto o medio plazo, si quieres que la aplicación funcione bien y no tener problemas con ella, tendrás que decir que sí. ¿Qué pasará entonces? La clave de esta actualización, la que generó una oleada mundial de rechazo a principios de año, es que faculta a WhatsApp a compartir más datos con Facebook, pero eso en teoría en Europa no es viable, por la legislación de protección de datos. ¿Por qué tanto interés entonces? La razón hay que buscarla en los planes para impulsar WhatsApp Business, dar más opciones para chatear con empresas y que se puedan hacer pagos y compras desde la aplicación. Es el gran negocio del futuro inmediato. Y la puerta entreabierta para integrar servicios de la aplicación de mensajería con la red social más popular del planeta.