Los pecados originales de Pablo Iglesias

César Casal González
césar casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Pablo Iglesias en un mitin de Unidas Podemos
Pablo Iglesias en un mitin de Unidas Podemos Ricardo Rubio

25 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Por si vota usted en Madrid, que está en su fascinante (o desconcertante o visceral) campaña -el debate fue el esperpento-, estos recuerdos a vuela pluma sobre los pecados originales de Pablo Iglesias. Vengo de decir que los políticos son casta y que hay que cambiar esa afición por el poder absoluto. Vengo de asegurar que en Podemos no se cobrará más que tres veces el salario mínimo interprofesional. Vengo de reafirmar que jamás aceptaremos dinero de terceros. Vengo de dejar bien claro que siempre tendré mi casa en Vallecas. Nuestro partido no reclamará indemnizaciones por cesantía de cargo público, es más, las revocaremos, aunque yo no lo haya hecho al dejar la Vicepresidencia.

Las hemerotecas son crueles. Vengo de soltar que «¿quién se puede fiar de alguien que compra una casa de 600.000 euros?». Vengo de declarar un patrimonio junto a Irene Montero de más de un millón de euros entre ahorros y bienes inmuebles. En Podemos no existen las purgas. De la foto fundacional de Vista Alegre quedamos Monedero y yo. De la gente con la que, entusiasmados, partimos del 15M, hemos pasado a ponernos en manos de los cuadros del PC, desde Rafa Mayoral a Irene Montero a Enrique Santiago, que es mi abogado.

Nosotros respetamos las primarias. Cualquier afiliado de los círculos puede optar a mi puesto, si recibe los apoyos necesarios. Yo hablé desde mi despacho de vicepresidente como candidato a Madrid, pero era una sugerencia. No me estaba imponiendo como candidato ni de Podemos ni, de paso, de mis antiguos compañeros y ahora rivales de Más Madrid. La candidata de Más Madrid, Mónica García, no tiene razón cuando dice que parecía un macho alfa al autoproclamarme.