Salvados por la Justicia


Se agarraron a un clavo ardiendo y se abrasando. Me refiero a los trabajadores, sindicatos, Xunta, Principado y Ministerio de Industria, que aceptaron como corderos degollados la solución que les brindó Alcoa. Sin embargo, que eligiese al fondo de inversión Parter para salvar del cierre las plantas de A Coruña y Avilés era difícilmente digerible. Casi tanto como que no sabía nada de que ese mismo fondo al que confió sus activos y el destino de más de 600 trabajadores empezase casi inmediatamente a negociar con un grupo de nombre Riesgo la reventa de las fábricas. Más bien parece el juego del lío-lío para escurrir el bulto. Pero la rebuscada operación le ha estallado en la cara. La jueza Tardón ha entrado como un elefante en una cacharrería para intentar airear los trapos sucios de aquellas rebuscadas maniobras. En el ojo del huracán está Riesgo, pero también lo están Parter y Alcoa. Quién sabe lo que saldrá de la investigación de la Audiencia Nacional. Quién sabe cómo concluirá. Y quién sabe si podrán salvarse los 600 empleos. Pero, pase lo que pase, a la multinacional a la que se le llenaba la boca alardeando de su buena fe en las negociaciones que emprendía ya nadie podrá creerle ni una palabra.

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