La vida trágica de Joan Didion


«Nos contamos historias a nosotros mismos para poder sobrevivir», dice Joan Didion en el documental que se emite en Netflix sobre la gran autora americana. Así que si quieren una historia, nada mejor que la suya. En esa fragilidad aparente, en esa ligereza de sus apenas 40 kilos, se arma un relato lleno de belleza sobre el amor, el tiempo y la escritura, que descubre la fortaleza de una mujer nada convencional. Adicta a la Coca-cola y apasionada de las fiestas, la verán rodeada de estrellas como Janis Joplin, The Doors, Natalie Wood o Harrison Ford -en el papel de su fiel carpintero-, antes de adentrarse en la zozobra de una mujer que se dibuja con extrañeza. Detrás de esas enormes gafas oscuras, se esconde una niña de Sacramento que vio un día la oportunidad de escribir gracias a Vogue, donde se forjó en la edición de los «verbos en movimiento». En esa oportunidad de opinar, de analizar y ver el mundo con su propia perspectiva, Didion encontró la voz del ensayo y pronto la oportunidad del amor en su colega, el escritor John Dunne, y a partir de su unión se entreteje una vida y una obra que se mezclan en lo que los espectadores (que también son lectores) observarán con la profundidad de la tragedia. No quiero hacerles spoiler, pero en ese sufrimiento final de Didion, en esa depurada manera de expresar el silencio al final de una vida, hay tanta elegancia que sobrecoge.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

La vida trágica de Joan Didion