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Violencia y hambruna en Afganistán

Yashmina Shawki
Yashmina Shawki CUARTO CRECIENTE

OPINIÓN

HEDAYATULLAH AMID | Efe

18 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Si ha habido una cuestión de la que se ha vanagloriado Donald Trump durante su mandato es la de no haber involucrado a EE.UU. en ningún conflicto bélico y de haber retirado tantas tropas como ha podido de todos aquellos que todavía están sin resolver. El acuerdo al que llegó EE.UU. con los talibanes el 29 de febrero del año pasado estableció la paulatina retirada de las tropas norteamericanas y de la OTAN a cambio de que los talibanes impidieran la actuación de Al Qaeda en las zonas bajo su control, así como iniciar las negociaciones de paz con el Gobierno de Kabul. EE.UU. también aceptó cerrar cinco de sus bases. Además, para comenzar las negociaciones con el Gobierno afgano, los talibanes exigieron la liberación de 5.000 presos. Tras serias dificultades para cumplimentar los acuerdos, sobre todo por la liberación de los prisioneros y como consecuencia del proceso electoral en Afganistán, finalmente los representantes del Gobierno de Kabul y los talibanes se sentaron a negociar en Doha, la capital catarí, el pasado 12 de septiembre.

Sin avances en la negociación y cuando los norteamericanos están retirando 2.500 efectivos más, la inseguridad y la hambruna vuelven a cebarse con los afganos. El sábado pasado fueron asesinadas dos de las 200 únicas juezas de todo el país y hace poco también lo fueron varios pilotos. Los talibanes quieren acabar con el personal más cualificado y democrático. Se estima que, desde la firma del acuerdo con EE.UU.., los insurgentes han incrementado los ataques ocasionando más muertos que en el momento álgido del conflicto en el 2001. Aunque las cifras varían en función de las fuentes, la media puede establecerse en 10.000 civiles muertos o heridos, de los cuales el 40 % son mujeres o niños. Según Unicef, el incremento de la violencia está ocasionando una hambruna que afecta a más de 7 millones de niños.

Los representantes del Gobierno afgano afirman que la paz está cada vez más lejos, dado que los lazos entre los talibanes y Al Qaeda son cada vez más fuertes y la negociación que se está llevando a cabo no avanza sin el visto bueno de estos últimos. Al parecer, la escasa presencia de las tropas extranjeras ha envalentonado a los talibanes, quienes no están respetando las condiciones del acuerdo de paz. Y es que las prisas nunca fueron buenas, menos aún en Afganistán.