Algo de economía y mucho de política

Patricio Sánchez PROFESOR DE ECONOMÍA DE LA UNIVERSIDAD DE VIGO (GRUPO GEN)

OPINIÓN

10 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El 2021 nos ha recibido con algo recurrente año tras año: el incremento de los peajes en la AP-9. Todos los primeros de enero, en la larga lista de subidas de precios nos encontrábamos las autopistas. Este año, donde todo es tan distinto, y además esa lista es más corta, vuelven a figurar los peajes pese a que lo que se nos había anunciado era justamente lo contrario. 

Y esta noticia merece una reflexión desde dos puntos de vista. El primero, desde la óptica económica y basada en razonamientos técnicos; el segundo, con una mirada política donde otras consideraciones entran en juego.

Si nos atenemos a una perspectiva económica, el pago de peajes por parte de los consumidores responde a una práctica extendida desde hace tiempo (con mayor o menor intensidad) pero, pese a que muchos lo han intentado evitar, tiene fundamentos sólidos. Para simplificar, la idea de que pague quien lo utilice implica eficiencia, por un lado, y racionalidad, por otro. Esta combinación, sin duda, a los economistas nos agrada.