Agujas e hisopos

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

OPINIÓN

Bienvenido Velasco | Efe

27 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde hace ya tiempo, los informativos de televisión y otros programas se llenan de imágenes de pinchazos mientras se informa de vacunas contra el covid-19. Se suceden las imágenes de personas, con el brazo desnudo, que reciben pinchazos. Cuando se acaba una imagen de pinchazo, introducen otra y otra. Algunos espectadores evitamos verlas porque no son agradables. Estamos con un ojo en la pantalla y otro fuera de ella, solo pendientes de cuándo desaparecen las agujas. Los realizadores deberían hacer tomas sin pinchazos.

Otro tanto ocurre con los hisopos (esos bastoncillos largos) que se usan para hacer una toma de muestra nasofaringea (hisopo fino y flexible de poliéster) u orofaringea (hisopo grueso y rígido). Las tomas de muestras introduciendo el hisopo por la nariz o por la boca son imágenes frecuentes en los informativos. Las caras de las personas sometidas al proceso denotan incomodidad e inquietud propias de la situación. A los espectadores nos entra desasosiego. A los realizadores les diría lo mismo: que hagan tomas en las que no se vean los hisopos hurgando. Gracias.

En el proceso de toma de muestras, está muy presente la química: los materiales del hisopo, que viene enfundado en una bolsa de plástico; una vez hecha la toma el hisopo se mete en un tubo de plástico que contiene una disolución química, se cierra con una tapa de plástico y se protege con una bolsa plástica, etcétera.