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Medidas impopulares: llegarán

Emilia Vázquez Rozas PROFESORA TITULAR DE ECONOMETRÍA. MIEMBRO DEL EQUIPO HISPALINK-GALICIA

OPINIÓN

06 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La economía española, que cerrará el año con una caída del PIB alrededor del 12 % y una tasa de paro superior al 19 %, se encuentra con un grave problema de ingresos. Además se ha incrementado la deuda pública muy por encima de lo deseado, pudiendo alcanzar el 120 % de nuestro PIB. Entonces: ¿Cómo lograr los ingresos suficientes para hacer frente al gasto público manteniendo el estado de bienestar? ¿Se deberían subir los impuestos? Con la próxima aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, surge el debate sobre las diferencias existentes entre comunidades en cuanto a la tributación de los impuestos que tienen cedidos parcialmente (IRPF, IVA) o totalmente (Sucesiones y Donaciones, Patrimonio e Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados). Es curioso que aquellos que son partidarios no solo de una mayor autonomía sino también de independizarse de España sean los que pretendan cercenar la potestad de las otras comunidades de tomar sus propias decisiones.

Si bien no es discutible que existen diferencias entre las autonomías, estas tienen potestad para decidir qué exenciones y bonificaciones tributarias aplican. Existen mecanismos (Fondo de Garantía de los Servicios Públicos fundamentales) para cumplir con el principio de solidaridad, de forma que la cobertura de los servicios básicos sea similar para todos los españoles. La cuestión de fondo de la armonización fiscal es la posible modificación de la Ley de Financiación de las Comunidades Autónomas, que previsiblemente se debatirá en febrero del 2021.

En cualquier caso, se precisa una reactivación de la actividad económica, por lo que no deberían incrementarse los impuestos al consumo, pues retraería aún más la economía. Tampoco parece adecuada la subida de cotizaciones a los autónomos. En el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, si bien se aplican elevadas bonificaciones en muchas autonomías, la situación es dispar, y su aumento supondría un varapalo para pymes, especialmente para las familiares, debiendo evitarse que la fiscalidad sea un obstáculo para el traspaso intergeneracional. Tanto este impuesto como el impuesto de patrimonio están prácticamente desaparecidos en los demás países de la UE.